Dos mundos paralelos que buscan el mismo objetivo, se miran de reojo y se retroalimentan, pero son dos mundo diferentes que deben regirse por sus normas y en alguna coincidirán, pero no deben sobreponerse.

Contestando al post anterior de mi socio Carles Fité les diré que no estoy de acuerdo con que el offline deba tener las puertas abiertas al comercio 24 horas/día o a la disposición de cada cliente individualmente como sí lo hace el comercio por internet.

1r argumento – Los costes: No es lo mismo abrir un e-commerce que un comercio tradicional. El comercio tradicional debe diferenciarse en el trato y la personalización de sus productos. Debe atender a la demanda de su vecindario. Si quiere llegar más allá, entonces deberá entrar en el mundo online, este mundo que no necesita de personal 24/7 y los costes son mucho menores.

2o argumento – El cliente es lo primero (siempre y cuando sea más de uno). Debemos volcarnos en averiguar dónde y cómo llegar a nuestros potenciales clientes sin olvidar nuestros ratios de beneficios. No por abrir más horas conseguiremos más clientes (con excepción de zonas turísticas), la única cosa que conseguiremos es dilatar la masa de clientes, aumentándola en un porcentaje no superior a los costes de apertura.

3r argumento – Conciliación familiar: con esta palabra llenamos de contenido todo debate sobre el trabajo cuando hablamos bajo el prisma del trabajador, pero nos olvidamos cuando somos los clientes. Cuanto más horas existan de apertura mayor debe ser el horario laboral, más flexibilidad en las jornadas y sueldos más bajos para compensar las horas muertas sin venta.

3 argumentos potentes que defienden la no liberación de horarios comerciales en zonas no turísticas y siempre y cuando el horario sea suficientemente amplio. Evidentemente quedan fuera de mi argumentación aquellos comercios que solo trabajan por la mañana o limitan el horario únicamente a favor de sus intereses (bancos, inspecciones de gas, envío de paquetería, …).

Si el comercio tradicional (incluyo multinacionales) quiere abrir más horas, y en domingos y festivos; para ello existe el comercio online. El e-commerce debe ser la extensión del comercio offline, nunca el sustituto.