Soy empresario en el sector servicios, un submundo en el que cualquiera es capaz de decir que ofrece la mejor calidad-precio del mercado, con una amplia experiencia y con total garantía. Lo afirman todos por igual, y en cierto modo es normal. Qué van a decir: “Somos dos amigos que nos hemos montado un negociete en un garaje, no tenemos experiencia pero pondremos todas las ganas del mundo, confíe en nosotros”. Pues por qué no? Pero no se estila en el sector. Todos afirman ser “los mejores” y todos ofrecen “el mejor servicio” por un módico precio. [blocktext align=»left»]Internet nos ha facilitado la tarea de mostrar al cliente quién somos[/blocktext]¿Todos? No, todos no. Algunos intentamos diferenciarnos y aportar algo más, aunque hasta la aparición del 2.0 era complicado demostrar con palabras nuestro valor añadido y de generar confianza al cliente. Vendemos intangibles, y es por ello que internet nos ha facilitado la tarea de mostrar quién somos, cómo trabajamos, qué experiencia tenemos, qué opinión manifestamos y cómo lo difundimos.

El clásico catálogo corporativo ha desaparecido. Hoy en día el know how de las empresas está en la red, y quien quiera contratarlas lo primero que hará será navegar por internet para investigar sobre qué ha hecho aquella empresa y cómo lo ha hecho. De igual modo, alguien que no conozca a una empresa y busque la contratación del servicio que preste, acudirá a internet y Mr.Google le indicará quienes son los principales referentes del sector.[blocktext align=»right»]Inviertan en difundir su negocio en la red a través de los profesionales adecuados[/blocktext]O lo que es lo mismo: los más bien posicionados y con mejores comentarios. Internet se ha convertido en una extensión de la antigua plaza del pueblo donde la gente iba a por referencias de alguien concreto.

Es por ello que las webs en formato blog han pasado a ser una herramienta fundamental para poder mostrar a nuestros posibles clientes quiénes somos y conseguir complicidad con ellos; y las redes sociales se han convertido en una “arma de difusión masiva” para viralizar los contenidos introducidos en el blog.  Internet se ha convertido en nuestro mejor comercial.

A través de la red hemos conseguido a nuestros más preciados clientes, y hemos consolidado nuestra marca y valores, llegando a ser el operador del mercado con más seguidores en redes sociales, con un retorno de la inversión impagable.

Créanme,  si creen tener un gran servicio o un gran producto, inviertan en difundirlo en la red a través de los profesionales adecuados. Será su punto de inflexión hacia un nuevo modo de comercio. Posiblemente el único en un futuro cercano, téngalo en cuenta.

*Joaquim Ruiz es CEO en Prevencontrol SA, Director General Adjunto de Prevencontrol ITV y miembro de la junta directiva de ASPRECAT. Además es experto en Comunicación Corporativa.