Causar una buena impresión es imprescindible para conseguir seguidores. Después de atraer usuarios a tu cuenta mediante un buen tuit, una gran campaña viral, un anuncio pagando o, sencillamente, gracias al boca-oreja debemos retener al usuario y empezar a convertirlo en fan. De hecho tenemos muy pocos segundos para que decida apretar o no el botón de “Follow” o “Like”.

¿Qué elementos afectan incisivamente en nuestra primera impresión?

 

  • Fotografía: Una imagen vale más que mil palabras.

Debemos escoger muy bien qué imagen o fotografía nos define como usuario. No hay nada peor que mantener el huevo o dejar la foto de perfil con la silueta incial.

 

  • Imagen de fondo: Envolver tu perfil en el hábitat correcto.

Personalizar el fondo de nuestro perfil creará una imagen de profesionalidad. Existen multitud de páginas e infografías que nos ofrecen información sobre las medidas exactas para realizar las imágenes.

 

  • Bio: Quien mejor te define.

Debe definir tu cuenta, a qué se dedica y contener las palabras claves de tu sector. En el caso que seamos una empresa no olvides poner datos de contacto y qué haces. Existen programas que rastrean las Bios y ofrecen al usuario sugerencias para seguir.

 

  • 3 últimos posts o tuits: El resumen de todo tu trabajo.

Solo nos gusta leer aquello que sabemos que nos va a interesar. Si caen en nuestra cuenta por primera vez con 3 tuits tendrán suficiente para autoconvencerse si vales la pena o no seguirte.

 

  • Resumen visual de tu perfil: Tu actividad en imágenes.

La mayoría de redes sociales tienen un apartado para recopilar las fotos que has adjuntado en tus tuits o posts. Debemos ser cautos con las imágenes que subimos y que expresen aquello que queremos comunicar con nuestra imagen 2.0

 

  • Followings: Dime con quién andas y te diré quién eres.

Las personas que seguimos definirán nuestros intereses. Además, afectarán mucho a las sugerencias de nuevos followings, para ti y para otros usuarios.

 

  • Personalizar: Aprovechar las oportunidades para mejorar nuestra imagen.

Investigar sobre todas las posibilidades que nos dé cada red social y configurar gadgets, información, etc que podamos. Cuanto más personalizada esté la página más profesionales pareceremos. Siempre acorde con nuestra imagen de marca y sin excedernos.

 

  • Privacidad: Ni por exceso ni por confianza, el punto justo.

Debemos ser cautos con nuestra privacidad pero también debe estar acorde con el tipo de perfil y de red social que usamos.