Es difícil hacer entender que las redes sociales no venden por si mismas, estamos hablando de una tendencia comunicativa muy nueva y complicada de asimilar por parte del comercio tradicional.

¿Para qué sirven las redes sociales si no sirven para vender?

Una red social es una plataforma de comunicación que transmite tus valores, expone tus trabajos e intenta redirigir tus lectores hacia la web donde los reconvertiremos en clientes.

Recordemos que las redes sociales es el espacio con más porcentaje de potenciales clientes que existe. Debemos elegir en cuál debemos estar y lanzar mensajes atractivos y fieles a nuestra imagen para captar su atención.

¿En qué red social debemos estar?

No hay una respuesta única ni una respuesta para siempre. Las redes sociales se mueven por modas y según tu público objetivo deberemos estar en una u otra. Debido a esta volatilidad y falta de control, deberemos estar siempre atentos a los movimientos que se generan.

Los gurús del Social Media ya nos pronostican que debemos empezar a olvidarnos de Facebook a corto plazo y nos muestran el camino hacia las redes sociales más visuales como Pinterest o Instagram. Tuenti pasó a mejor vida como la red social por excelencia de los jóvenes españoles y MySpace ha quedado en el olvido. En Google plus debemos estar y Twitter nos sirve para mantenernos informados.

Como hemos repetidos muchas veces en este blog: “Actualmente, los clientes no nos compran, nosotros somos los que tenemos que ir a vender”. Olfatear dónde están e ir a por ellos, en la calle es difícil, en el mundo 2.0 es mucho más sencillo y barato.

¿Y cómo vendemos?

Quien vende es nuestra tienda física y quien nos muestra al mundo online cómo somos realmente es la web, la única plataforma que podemos controlar 100%.

Debemos cuidar la imagen de nuestra web como si fuera el escaparate físico de una tienda en medio de una zona comercial. Actualizada, limpia, buena usabilidad, sencilla, presencial,… cada punto cuenta para conseguir retener y reconvertir en clientes a todos los lectores que hemos conducido desde las redes sociales.

En conclusión podemos decir que si no estás en el escaparate 2.0 no existes para la mayoría de potenciales clientes. Las redes sociales no venden pero ayudan.