Cada vez son más las voces que se alzan en escribir que Twitter y en general las redes sociales ya son cosas del pasado y están en declive de forma acelerada. Un ejemplo es la columna que escribía hace unos días Alejandro Domínguez en El Confidencial titulada “La era de las redes sociales llega a su fin”.

Para empezar diría que me parece una temeridad hacer este tipo de afirmaciones. Evidentemente ya ha pasado ese primer momento de boom y ahora llega el de la consolidación. Pero es innegable que hoy en día no estar en las redes sociales penaliza. Incluso estas últimas horas hemos tenido una alta notable en Twitter: la Casa Real Española ya tiene cuenta oficial. Supongo que habrán visto la necesidad de estar en la red del pajarito sobre todo para su imagen y proximidad con la ciudadanía.[blocktext align=”left”]Me parece una temeridad hacer este tipo de afirmaciones[/blocktext]

Y ahí reside la clave de las redes sociales: la interacción y la proximidad. Poder enviar un tuit y saber que tú ídolo lo puede leer es una maravilla que no le veo data de caducidad. Es cierto que poco a poco nos vamos todos acostumbrando a su buen uso y evidentemente a sacarle el máximo rendimiento. Pero querer matar las redes sociales antes de tiempo me parece desafortunado.

Este fin de semana por ejemplo tendremos un claro ejemplo de lo que significan las redes sociales. Durante la final de la Champions en Lisboa seguro que se baten récords de tuits. Y ya no hablemos del mes que viene durante la disputa del Mundial de fútbol de Brasil. Twitter se crece en estos grandes momentos y se vuelve casi imprescindible a todos los niveles: usuario, celebrity, periodístico, institucional…

[blocktext align=”right”]A nivel empresarial las redes sociales son una herramienta tremendamente útil[/blocktext]A nivel empresarial las redes sociales son una herramienta tremendamente útil. Ya hemos comentado alguna vez nuestra opinión de que Twitter debería ser obligatorio para todos, lejos de anunciar su fin, creemos que todavía nos queda mucho uso para darle. Uno de los más importantes es generar tráfico hacia nuestra web. Es decir, el contenido final que controlamos nosotros es nuestra página y allí es donde queremos direccionar a nuestros potenciales clientes. Y para ello usamos las redes sociales, como gancho para fidelizar a seguidores que encuentren atractivo nuestro contenido y lleguen a nuestro producto.

Lo mejor de este debate es que el tiempo es aquel juez que quita y da razones. Y veremos dentro de unos meses quién tenía razón: si los catastróficos y pesimistas o los positivos y tuiteros.