Una de los temas que más se comentan tras la explosión del online es que los medios de comunicación ya no tienen el poder de la información. Que se accede igual a la web de El Mundo que a la de un bloguero que trabaja en una oficina y escribe sobre la vida y da su opinión.

Partiendo de la base que es cierto que internet permite el libre acceso a todo su contenido, no podemos poner en la misma cesta a unos y otros. En el fútbol por ejemplo, que es uno de los temas estrella de los blogs en la red, no es lo mismo una web hecha por aficionados que una hecha por periodistas.

[blocktext align=»left»]Un periodista escribe gracias a sus fuentes con una base de información mezclada con opinión[/blocktext]Si bien es cierto que de fútbol y medicina todo el mundo opina, hay que partir de la base que un periodista tiene unas fuentes de información a las que lamentablemente no tiene acceso un aficionado. Por lo tanto cuando escribe un periodista se le supone que lo hace con una base de información mezclada con su opinión, mientras el blogger solo usa la segunda opción.

El problema reside cuando esas fuentes del periodista, ya sea de deportes o política, se convierten en interesadas que le hacen desvirtuar la realidad. Es decir que escribe bien de ese futbolista o político porque es su amigo o, peor aún, tiene algún interés incluso económico. Pero, como en todas las profesiones del mundo, hay buenos y malos. Y no por ello hay que generalizar. Pero creyendo que los que hacen una mala praxis de su profesión son una minoría, me quedo con que los periodistas tienen todavía un peso mayor que los simples bloggers.

Con todo el respeto y admiración a éstos que dedican tiempo y recursos sin beneficio alguno a crear contenidos y a colgarlos en la red. Y además hacen un gran servicio y son algunos muy interesantes. Pero de ahí a ponerlos al nivel de los medios de comunicación hay un abismo.

Y además añado que el periodista sí debe tener un blog. Porque le da credibilidad y además potencia su marca personal. Él escribe en su medio de comunicación y aparte da su opinión más personal en el blog, sin alteraciones ni influencias pero con la información de sus fuentes. Ese debería ser el periodista perfecto.