Una de las máximas responsabilidades de un community manager es cuidar la reputación online de sus clientes. Es decir, vigilar que no se generen comentarios negativos en la red de la marca o producto. 

El problema de las redes sociales y el internet en general es que un solo comentario negativo tiene más influencia que decenas de positivos. Y además cada vez los publicistas arriesgan más con sus campañas y estas pueden llegar a generar disparidad de opiniones y encender un intenso debate en las redes sociales.

Un caso así sucedió hace poco tiempo cuando la marca de ropa Desigual hizo una atrevida campaña para el día de la Madre en la que una chica pinchaba un preservativo para engañar a su pareja y quedarse embarazada. El anuncio se convirtió rápidamente en viral y generó miles de comentarios en ambos sentidos.

Algo similar pasó con una campaña de la marca de galletas Honey Maid. En ella hablaban que eran para toda la familia y para todo tipo de familias, lo que hizo que les cayeran multitud de críticas del sector más conservador.

Y la respuesta de la marca fue sensacional. Aprovecharon esa polémica para sacar una segunda campaña en la que respondían a todas las críticas recibidas. Sin duda, consiguieron salvar con una nota de sobresaliente un caso de mala reputación online.