En numerosas ocasiones he discutido en el podcast de Caviar Online con Carles Fité sobre qué es mejor: vídeo vertical u horizontal.

Esta discusión en sus inicios, hace ya tiempo, tiene cierto sentido. Actualmente NO.

Los vídeos deben amoldarse al soporte donde serán emitidos.

Ya no nos vale grabar y luego ya veré donde lo público. Es verdad que hay aplicaciones para editarlos y cambiar el formato, pero no es la forma óptima. La mejor solución es pensar, antes de grabar, dónde vamos a publicar aquello que queremos immortalizar.

¡Ups! Ahora cuando grabamos ya no podemos “immortalizar”, las stories han cambiado ese “sinónimo” y lo fotografiado o grabado ya no es para siempre.

Los dos formatos conviven y así debe ser. Existe cierto contenido más efímero, más natural que soporta mejor un formato más alargado y más parecido al móvil. Otros, en cambio, precisan de más detalle, más duración y más calidad, ese contenido sí puede ser horizontal.

Ninguno de los dos formatos ha venido para eliminar al otro.

Hace no muchos días, Samsung presentó la primera televisión con opción de visionado en vertical, una posibilidad para todas aquellas personas que les gusta ver contenido social en su televisor. Para mí, un acierto y una tendencia que iremos viendo poco a poco.

Es apasionante estar viviendo una revolución comunicativa tan enorme que no solo afecta al mensaje y cómo lo decimos, también están cambiando los soportes dónde se ubica el mensaje. Estamos aprendiendo nuevas formas de consumir información y debemos estar preparados para discutir, ser críticos y abiertos a todas las novedades del mercado.

Y para los defensores a ultranza del formato horizontal… lo siento, pero tenemos en la mano unos dispositivos móviles que la usabilidad la tienen en vertical, grabar en horizontal obliga a usar las dos manos y ya no es cómodo. La tendencia es a facilitar nuestro día a día, esto es así y nos tendremos de acostumbrar.