[dropcaps]Esta semana nos sorprendía una noticia en la prensa deportiva: el jugador Álvaro Brachi había encontrado equipo a través de LinkedIn y acababa de fichar por el Domzale de Eslovenia. La historia es que su entrenador, el joven Luka Eisner, cuelga en su perfil de LinkedIn el puesto y las características del jugador que está buscando para su equipo. En este caso publicó: “Busco un lateral derecho con pasaporte comunitario, preferentemente de perfil ofensivo, para jugar un sistema 3-4-3”. Y como en su perfil tiene conexiones con una veintena de representantes, en tres días recibió ofrecimiento de [textmarker color=»C24000″ type=»text color»]150 futbolistas distintos[/textmarker]. Y finalmente se decantó por el lateral español.[/dropcaps]

Esta noticia es un claro ejemplo de las posibilidades que tenemos a través de las redes sociales. Y concretamente LinkedIn, la bautizada oportunamente como la red de los profesionales. Porque ya hace tiempo que mi socio Joan Martín insiste en que LinkedIn debe bajar su elitismo. Dejar de ser una red para ejecutivos y convertirse en una red para todo tipo de profesionales y perfiles. Y si ya ha llegado al mundo del fútbol, creo que ya ha hecho ese paso que demandaba.

Es decir, en el fondo no depende tanto de LinkedIn como del uso que le demos los propios usuarios. [textmarker color=»C24000″ type=»text color»]Somos nosotros los que debemos saber qué buscamos y cómo lo hacemos[/textmarker]. Hay muchísima gente que tiene perfil en LinkedIn sin saber porqué, sin cuidarlo y reconociendo que no sabe exactamente cómo va. Y en el fondo es una red como las otras, que debemos hacernos nuestra y encontrar la mejor forma para buscarle nuestro beneficio. El entrenador esloveno ha sabido perfectamente cómo hacerlo.

Y en los dos lados. Usemos LinkedIn para enseñar lo que sabemos hacer y para buscar exactamente lo que necesitamos. No hablemos de ir a la playa o de tomar una cerveza. Hablemos de temas profesionales, y como más concretos mejor. Ahí estará la diferencia. El entrenador pedía un lateral con unas características muy exactas, busquemos nosotros también la especialización. Y ofrezcámosla también. Si somos expertos en listas de Twitter, mejor que no solo serlo de Twitter. Si dominamos la limpieza de fosas sépticas, mejor que no solo la limpieza industrial.

Y a partir de ahí participar en grupos de discusión, opinar, compartir, recomendar. Tener un perfil actualizado con ejemplos de nuestros trabajos, vídeos, fotos, links. [textmarker color=»C24000″ type=»text color»]¡Y a disfrutar de LinkedIn![/textmarker]