Muchos son los sectores que se han tenido que adaptar a la nueva era de la comunicación. Y de hecho, un gran número de ellos y con una amplia diversificación los podemos vivir en primera persona gracias a las distintas firmas invitadas que cada miércoles tenemos en este blog.

Pero uno de los que más se ha tenido que adaptar es el del periodista deportivo. Antes, esperabas al comunicado oficial del club, a la rueda de prensa, a la zona mixta… Hoy Twitter se adelanta a todo esto. De hecho, ya contábamos en otro post que la inmediatez ya no pertenece a la radio sino a las redes sociales.

Para un periodista deportivo es obligatoria consultar cada día la página web de los clubes, de los futbolistas y seguir sus respectivas cuentas de Twitter. Porque muchas veces cuelgan comentarios absurdos o compromisos publicitarios, pero de vez en cuando sus tuits se convierten en noticia. Pero ya no solo valen las cuentas de los propios protagonistas, sino también los de sus familiares y allegados.

Esta semana por ejemplo hemos podido ver un polémico vídeo que ha colgado la hermana del jugador brasileño del Barça Neymar a Instagram, en el que en plena recuperación de su lesión, aparece subiendo unas escaleras a la pata coja.

 

Otro momento claro de inmediatez se produce justo al finalizar un partido en el que los jugadores, incluso antes de pasar por la ducha, se hacen fotos dentro del vestuario y la suben a sus perfiles sociales. En el caso del Barcelona por ejemplo el más rápido acostumbra a ser el portero suplente Pinto que rápidamente se hace una foto con Messi cuando este ha metido algún gol durante el partido.

 

  Y evidentemente, también dan noticias que el periodista debe usar. Oficializando fichajes, mostrando lesiones, desmintiendo noticias o incluso metiendo la pata, aunque estos acostumbran a borrarlos rápidamente.  

 

 

  Lo que está claro es que el periodismo deportivo actual ya no se entiende sin las redes sociales.