Esta semana no es fácil escribir. De hecho, no es fácil nada.
Hace unos días 69 personas perdían la vida y otras tantas salían gravemente heridas, por ir simplemente en tren.
Y esta semana, un futbolista profesional moría tras un desafortunado choque con el portero rival. En pleno partido.
Situaciones que te alertan que en cualquier momento lo puedes perder todo. O puedes perder a alguien muy cercano a ti, que te haga cambiar la vida por completo. Y sin que tú puedas hacer nada al respecto. Al contrario, simplemente estabas en el lugar equivocado en el momento inapropiado.
Es una evidencia que estos desafortunados accidentes, nos deberían hacer plantear si vale la pena perder tiempo y energía en algunas preocupaciones diarias absurdas. Cosas de trabajo, discusiones tontas, enfados nimios… Y darle más valor a estar con la gente que queremos, a no dejar para mañana lo que nos apetece hacer hoy, decir lo que sentimos. En el fondo, vivir la vida que queremos vivir, no la que nos hemos visto empujados a vivir.
Estamos en un momento en el que manda el postureo, lo que publicamos, las redes sociales, aparentar más que ser. Y encima, todo con una capa de Inteligencia Artificial que todavía impide más diferenciar entre lo auténtico y lo irreal.
Quizás, todo lo que está sucediendo despertará un punto de sentido común a esta sociedad. Ojalá. Seguramente no en todo el mundo. Pero seguro que a unos cuantos. Y es un buen momento para alinear tu marca, tu producto e incluso tu empresa a estos valores. A los que abrazan la vida, el optimismo, el respeto y el sentido común.
Diferenciarte por valores. ¿Suena bien, no?
Los que solo valoran el postureo, tampoco lo encontrarán tan extraño. Incluso les puede sorprender y serán capaces de hacerlo viral. Pero los que realmente pensamos que la vida puede ser un poco mejor de lo que está siendo estos últimos tiempos, lo agradeceremos. Y seguramente, nos ayudará a decantar la balanza de apostar por esta marca, producto o empresa, antes que otra de la competencia.

