El 69% de las webs de todo el mundo usan un lenguaje de programación llamado PHP. Como esta página. Y la tuya, seguramente también. Y el pasado 21 de octubre se hizo público un fallo crítico de seguridad PHP que ponía en jaque millones de webs de todo el mundo: un atacante podía, sin usuario ni contraseña, tomar el control del servidor de la web. No de la página, sino del servidor. Es decir: correo, archivos, código, etc.

Lo curioso del caso es que el fallo crítico existía desde hacía más de 10 años, pero nadie se había dado cuenta. Una IA lo hizo. Y aquí es donde el relato no es único. Porque no se sabe si primero lo descubrieron los malos (los que querían aprovecharse del error) o la PHP Foundation (encargada de controlar este lenguaje de programación). Amazon, por ejemplo, detectó intentos de ataque desde el 17 de octubre, cuatro días antes de que existiera el parche.

En cuanto saltó la alarma, algunas organizaciones o gobiernos decidieron voluntariamente cerrar sus webs hasta que se solucionara el problema: Wikipedia, Steam o los gobiernos de Países Bajos, Francia o Alemania.

Rápidamente, PHP lanzó un parche para arreglar el error crítico, pero ya han avisado que podría no ser el único que apareciera.

 

La importancia del servidor ante un fallo de seguridad PHP

Este caso nos recuerda la importancia de tener una web alojada en un servidor de calidad y confianza. La web es una de las partes más importantes de muchos negocios. La entrada de pedidos, de formularios, de leads. Y muchas veces, cuando hablamos con un cliente, no sabe ni dónde la tiene alojada, ni cuánto paga, ni lo que está pagando. Que ya te digo que, la mayoría de las veces, es mucho más de lo que necesitan.

En Marficom, nos ha servido para confirmar que estamos en el buen camino profesional. Por varios motivos.

Vigilancia activa: primero, porque estamos conectados con varios sistemas de alerta para saber al momento cualquier aviso oficial o notificación: php.net, INCIBE, CERT, etc.

Inventario previo: sabemos perfectamente qué versión PHP tiene cada web y estamos al día de actualizarlo.

Actuación rápida: aplicación del parche de seguridad de PHP la misma noche que se hizo pública la incidencia.

Comunicación proactiva: explicar al cliente al momento qué pasa, en qué le afecta y cómo hemos actuado. Sin alarmismo, sin tecnicismos.

Revisión constante: seguir monitorizando logs y archivos para detectar cualquier detalle sospechoso.

Copias de seguridad al día: imprescindible. Realizar cada día una copia de seguridad de todo, recuperable con un solo clic.

Interlocutor de referencia: una persona al otro lado dispuesta a resolver dudas y a contestar directamente.

 

No se trata solo de tener una web. Sino de dónde tienes esa web, el dominio, el correo… Cómo la tienes alojada. Y en qué manos las dejas. Porque cuando surgen los problemas, es donde se ve quién te da soluciones de verdad.