La salut mental del Community Manager está en peligro. Así lo leíamos hace unos días en un extenso artículo, que relataba cómo la necesidad de estar al día, contestar todas la dudas y encontrar el tono en época de COVID estaba pasando factura. Más allá de la pandemia la realidad es que cada dos por tres aparece una nueva plataforma o aplicación en la que todo el mundo quiere estar. Y los recursos son limitados. Uno debe ser consciente de hasta dónde puede llegar, elaborar un plan e intentar conocer a su audiencia.

No lo admiten públicamente, pero sí en privado. Los trabajadores de los grandes clubes deportivos y de las empresas de referencia son los primeros en reconocer que no tienen recursos para estar en todos los sitios. Pues si tu negocio o el de tu cliente es pequeño o mediano, imagínate. Un repaso rápido provoca mareo. En poco tiempo hemos visto la explosión de Tik Tok, como nuestros amigos, familiares y conocidos se mudaba del feed a las stories de Instagram y sin tiempo de asumirlo aparecía ya reels, el meteórico auge y muerte (aquí, en Estados Unidos es otra historia) de Snapchat, Twitter añadiendo mensajes de voz y más stories, toda la premsa del Barça apareciendo de golpe hace dos semanas en Telegram porque el club (como tantas empresas y medios) empezaba a usarlo por delante de Whatsapp, sin olvidar las stories también en Facebook o Youtube, que ve ahora a su vez como cuando toca una emisión en directo los clientes se le van a Twitch. Una locura. Ante todo esto, la pregunta que debemos hacernos es: ¿puedo (y debo) estar en todos los sitios?

La respuesta es simple: ni puedes ni debes. Por eso el esfuerzo tiene que derivar en definir bien tu plan de comunicación. Tenerlo claro. ¿Busco crecer en seguidores, tener más engagement, darme a conocer, crear comunidad o cuál es el objetivo? ¿Por dónde se mueve más mi audiencia? Contesta a estas preguntas y analiza tus recursos. Estar en todos los sitios simplemente por estar y llegando tarde acaba provocando el efecto contrario, te perjudica. Tal cual. Hay muchas plataformas, así que focaliza tu interés y recursos. O contrata a los profesionales que sepan hacerlo y te guien por el buen camino.