Vivimos en un momento en el que todo se basa en la comunicación y el marketing 2.0. En la importancia de las redes sociales, de todo lo que huela a digital y de la nube y la presencia online. Exacto, debemos pensar en todo ello, cuidarlo, fomentarlo y de hecho por eso tenemos una empresa que se dedica a ello.

Pero no nos volvamos locos. No perdamos la esencia. Y sobre todo, no olvidemos la más importante: el offline. Porque el online ha venido para hacernos las cosas más fáciles, para llegar con un solo clic a clientes de todo el planeta, a poder mandar un mail o un mensaje instantáneo y no una carta o un telegrama. Pero debemos seguir teniendo un pie en el mundo real, en el que se puede tocar, ver, oler y sentir.

Nosotros no nos cansamos de decir que no puede haber online sin el offline y viceversa. Salgamos a la calle, levantemos la cabeza, hablemos con la gente, ¡toquémonos! Sí, algo tan esencial y que no debemos perder: sentir a las personas, abrazarlas, sonreírlas.

Este artículo que me está quedando tan hippy y sesentero, simplemente nace de lo vivido esta semana en Madrid en la feria Omexpo. Y hace unos días en el eShow de Barcelona. Porque que el mundo online haga una feria offline es imprescindible. Asistir a charlas y conferencias presenciales es maravilloso. Hoy que todos tenemos acceso a tutoriales de youtube, charlas TED, podcasts, etc; es importante que aprovechemos para ir a actos presenciales, en carne y hueso. Seguro que cerca de donde vives hay alguno. Aunque no sea estrictamente de tu sector. Pero sal a la calle. Pasea, anda, visita… Sin el móvil en las manos ni la mirada en la pantalla. Aprende, observa, saca ideas, libera la mente.

Salir de nuestra zona de confort hacia lugares desconocidos de los que siempre sacaremos algo positivo. Aunque sea muy pequeño, aunque aprendamos lo que no debemos hacer. Pero ya tendremos algo ganado, algo que obtendremos al terminar el día que no teníamos al empezarlo.

¡Qué bonito es el offline para lucirnos en el online!