[dropcaps]LifeStage ha sido presentada por Facebook como la competidora directa de Snapchat. Una red social para menores de 21 y encarada a los gustos y costumbres de sus usuarios.[/dropcaps]

 

LifeStage, de entrada, ya no deja registrarse a todas aquellas personas mayores de 21 años y solamente acepta contenido en formato vídeo, no se puede colgar ni fotos ni texto. La aplicación va lanzando preguntas que los usuarios tienen que ir respondiendo con diversas grabaciones donde se pueden incluir filtros, stickers, letras y emojis. Otra gran curiosidad, ¡no hay interacción con tu comunidad más allá de los likes! No podemos hablar con nuestros followers. Es decir, una red social basada en ti mismo y en conseguir la mayor cantidad de likes entre tu comunidad. También tendrá diversas facilidades para agregar colegios e institutos para crear comunidades y filtros más acordes con tu vida.

Facebook tira la casa por la ventana para vengarse de Snpachat, quiere destronarla como líder de los Millenials y de las historias efímeras. Primero creó la copia perfecta de Snpachat para mayores de 21 años con Instagram Stories y luego ataca a los menores de 21 años con LifeStage, basando toda su estrategia en el ego de los millenials: los likes.

Lifestage facilita y pone la diversión en compartir un perfil visual de quién eres en tu red escolar

Mi reacción de primeras fue negativa, no creí que fuera a funcionar. Luego, comprendí que iba más allá. LifeStage, creada por un joven de 19 años, llamado Michael Sayman, que ya forma parte de la plantilla fija de Facebook, ha captado la importancia de un “like” y los sentimientos que despiertan en los adolescentes.

Actualmente, los chicos y chicas populares de las escuelas e institutos, los llamados “Popus” son aquellos que consiguen más “likes” y seguidores en sus redes sociales que los demás. Quien es popular en el 2.0, también lo es en el offline.

Dejemos a los adolescentes descubrir y conocer a gente en su escuela y comunidad de la manera en la que ellos se relacionan hoy en día“, Facebook.

 

Además, facilita y centra la actividad en filtros pensados para los millenials: escuelas e institutos. Acordaros que cuando éramos más jóvenes, sabíamos perfectamente a qué escuela o instituto iban todos aquellos adolescentes que nos rodeaban, sean o no sean parte de nuestra cuadrilla. Incluso con aquellos que no nos caían bien en el parque o aquella chica que nos gustaba de la discoteca, era una información básica.

Con esta jugada, Facebook demuestra que aprende de sus errores. Poco a poco, la plataforma reina Facebook va captando más perfiles de usuarios mayores, ahora los padres e hijos están en un mismo lugar, se divierten y comparten. Y esto no gusta a ningún adolescente. Por este motivo, ha querido segmentar y cuidar la comunidad que quiere divertirse con sus amigos fuera de los ojos curiosos de sus padres.

Resumiendo, Facebook ha desgranado Snapchat y lo ha adaptado en dos aplicaciones distintas segmentando por edades. Además, si finalmente consigue entrar en el mundo millenial, será la herramienta perfecta para que sean sus usuarios quiénes muestren en vídeos sus preferencias, luego la red social lo monitorizará, lo convertirá en datos y conseguirá ser la primera base de datos sobre preferencias de los Millenials. Negocio redondo para Mark Zuckerberg.