Parece que el minimalismo está de moda, pero lo cierto es que la convicción del “más es menos” ya es para algunos un estilo de vida. Minimalismo en nuestra forma de consumir, minimalismo en nuestra forma de vestirnos, minimalismo en el hogar… Vivimos en una época de consumismo y sobreexposición a los estímulos y eso se hace extensible a nuestra relación con la tecnología, internet, redes sociales y el mundo digital en general. A pesar de esto, estoy convencida de que existe la posibilidad de realizar un consumo inteligente y a la vez beneficioso para nosotros. Es por eso hoy quiero hablaros del minimalismo digital y cómo ponerlo en práctica.

Es evidente que internet y las nuevas tecnologías han traído consigo numerosos beneficios a nuestro día a día. También es cierto que han cambiado el mundo tal cual lo conocíamos. Podemos acceder a cualquier información con solo un click. Comunicarse nunca había sido más sencillo. Es posible crear un negocio con sólo un portátil y conexión a internet o reservar nuestro próximo vuelo sin movernos del sofá.

Pero también es cierto, que como consecuencia de todo esto, saltamos cada día de una noticia a otra sin apenas tiempo para asimilarlas. Comprobamos horrorizados que nuestro correo electrónico está repleto de newsletters a las que ni siquiera recordamos habernos suscrito. Ojeamos nuestro móvil y encontramos 3.000 fotos del último mes sin ningún tipo de organización. Vemos los stories de Instagram y nos preguntamos quién es la persona que aparece en ellos. Y al final del día nos damos cuenta que hemos perdido un montón de horas tratando de poner orden en nuestro particular caos digital. Qué agobio. A la cama. Mañana más.

Si te has sentido identificado con alguno de los aspectos anteriores, quizá sea hora de que lleves a la práctica el minimalismo digital. ¿Cómo? Te doy tres simples consejos y un bonus extra.

  • Pon en orden tu correo electrónico: a día de hoy el correo electrónico es una herramienta valiosísima de trabajo. Mal administrado puede convertirse en una pesadilla. Dedica un día a comprobar tus suscripciones y date de baja de aquellas que ya no son de interés para ti. Herramientas como unrroll.me son tremendamente útiles para esta tarea.
    • Crea categorías para tu bandeja de entrada. Separa los emails de trabajo de los de otro tipo.
    • Elimina regularmente aquellos emails que ya no tiene sentido que conserves.
    • Todo esto te ayudará a reducir el nivel de estrés, administrarás mejor tu tiempo, pudiéndolo dedicar a cosas realmente importantes.
  • Haz un repaso a las carpetas de tu ordenador. Si eres de los que tiene el escritorio de ordenador repleto de carpetas y no sabes ni lo que hay en ellas… ¡es momento de hacer limpieza! Dedica el tiempo necesario a revisar todas las fotos del último viaje o la quedada con los amigos. Repasa con detenimiento todos esos documentos importantes que escaneaste. Ríete con los vídeos que olvidaste que habías grabado y pon un poco de orden.
    • Puede ser una tarea tediosa, pero hacer criba y liberarse de aquellas cosas que ya no necesitan estar en nuestro ordenador, o que necesitan organizarse resultará muy beneficioso. La próxima vez que necesites encontrar algo, sabrás dónde buscarlo. Tu pantalla de inicio quedará despejada y será más fácil mantener el orden en el futuro.
  • Elimina las cosas innecesarias de tu carpeta de descargas (móvil, ordenador o tablet) y haz lo propio con las aplicaciones que ya no utilices.
    • Haz limpieza en tus redes sociales. Nuestras redes sociales son importantes para nosotros. Es un modo de comunicarse con los demás, de estar al tanto de lo que pasa en el mundo y de compartir aficiones e intereses. Son un punto de reunión, podemos seguir cosas que nos gustan o interesan o compartirlas con los demás. Pero el problema viene cuando las usamos mal.
    • Si llega ese punto en que no sabemos porqué una persona aparece en nuestro feed y además no nos interesa, ha llegado el momento de hacer borrón y cuenta nueva. Repasa tus listas, tus amigos, tus seguidores, las personas a las que sigues. Comprueba que efectivamente te aportan algo de valor o tienes un motivo para que estén ahí. Si eso no sucede, sácalos de ahí. Verás que a partir de ese momento tu Facebook, Instagram, Linkedin, Twitter etc.,  te resultarán aún más atractivos y podrás sacarle el provecho que estabas buscando. Recuerda que “más no es sinónimo de mejor”.

 

Y por último, ¡mi #bonusconsejo!

  • Desconecta de vez en cuando. Envía menos emoticonos y regala más sonrisas en persona. Cuelga en Intagram la foto del concierto, pero guarda después el móvil y déjate la garganta cantando la canción. Dale un like a las fotos de vacaciones de tu mejor amigo  pero llámale  para que te hable de ellas con una cerveza en la mano. No es excluyente. Cojamos lo mejor de ambos mundos.

Me despido con una frase  de un documental que vi la semana pasada (sí ,en Netflix) y que aprovecho para recomendaros :“Minimalism:  el documental sobre las cosas importantes

 

                “Love People. Use things. Opposite never Works”