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os hemos acostumbrado en España a recibir en dosis periódicas malas cifras con respecto a la venta y difusión de periódicos impresos. Un reciente artículo de Alberto Lardiés cifraba las pérdidas en torno a un 40% para las principales cabeceras como El País, El Mundo o ABC en los últimos 5 años: pérdidas que tristemente se han traducido en despidos y recortes salariales para sus empleados. Paradójicamente algunos como el que les escribe leen más prensa que nunca… claro está online. Y no soy el único ni pertenezco a ninguna minoría. Ya en el 2011 la lectura de medios de comunicación como los periódicos en Internet por parte de los adultos en nuestro país superaba incluso al acceso a redes sociales, el escuchar música o la visualización de películas y videos.[blocktext align=”left”]El Periodismo 2.0 supone una transformación radical de la forma de hacer periodismo[/blocktext]Resulta por ello engañoso el hablar de crisis de periodismo a secas sin especificar que es un modelo de periodismo pre-digital y obsoleto el que está en franca decadencia. Frente a él, un nuevo modelo pugna por establecerse cuya monetización sigue dando auténticos quebraderos de cabeza a los magnates y grandes grupos de los medios escritos.

Sería tremendamente corto de miras el creer que el Periodismo 2.0 – término popularizado entre otros por el experto norteamericano Mark Briggs, cuyo E-Book  se ha descargado más de 200.000 veces desde el 2007 – se reduce simplemente a ofrecer las mismas historias o contenidos que antaño se imprimían en papel en formato digital cobrando una subscripción o canon por así hacerlo. El Periodismo 2.0 supone una transformación radical de la forma de hacer periodismo, relacionarse con las fuentes de las noticias, interactuar con los lectores, estar presentes de forma activa y estratégica en las redes y medios sociales y – y aquí es donde nuestras cabeceras hacen aguas – obtener ingresos mediante formatos novedosos de publicidad que deberán o no ser complementados con cargos a los lectores por los contenidos ofrecidos.

Afortunadamente los profesionales de los medios son cada vez más receptivos a los cambios. Un estudio de este mismo año revelaba que el impacto del medio digital en cómo los periodista más avezados cuentan sus historias y las venden a sus audiencias es ya incuestionable. Tal y como muestra el gráfico, la mayoría en España cree por ejemplo que es el formato digital y no el impreso el que atrae a más audiencia.

foto oscards

Fuente: Oriella PR Network, 2013

En todo caso, los contenidos ofrecidos en las publicaciones online están evolucionando: los blogs de periodistas se han incrementado del 40 al 53% en el último año, tal y como han hecho los videos realizados por terceros y las aplicaciones móviles en similar proporción. Los baremos del éxito del periodismo digital revelan que las redes y medios sociales se han convertido en un aliado – y en ningún caso en un enemigo – para el periodista que sabe integrarlas en su trabajo: más del 39% de los encuestados considera que un incremento de seguidores en los mismos es un excelente termómetro del impacto que están teniendo, y un 36% que opina lo mismo de los ‘me gusta’ en Facebook o de los retuits en Twitter.

Es precisamente el microblog el que sin duda mayor mella ha hecho en el Periodismo 2.0 televisivo. Resumiendo el brutal impacto de esta plataforma, podríamos apuntar a que Twitter no sólo ha conseguido que crezca de manera exponencial el ‘engagement’ o involucramiento de la audiencia con el programa, sino que se ha convertido en sí mismo en la vara de medir el éxito de un programa o contenido televisivo. Estamos ya de lleno inmersos en la TV Social, híbrido entre la televisión tradicional y los social media que reescribe las reglas de juego.[blocktext align=”right”]Las publicaciones online están evolucionando: los blogs de periodistas se han incrementado del 40 al 53% en el último año[/blocktext]

Tras la labor pionera de Melchor Miralles y Twision,  es el programa deportivo Punto Pelota – tal y como hemos analizado en nuestro libro ‘De Twitter al Cielo’ – uno de los que mejor ha ejemplificado la ‘socialización’ de la TV en España en su política de mensajes al programa. Mientras que al principio era exclusivamente mediante email y/o costosos SMS, en un momento dado se abrió las puertas a que Twitter se convirtiera en el canal preferencial de comunicación bi-direccional entre la audiencia, el director del programa Josep Pedrerol y los tertulianos con el hashtag o almohadilla #puntopelota. ¿Resultado? Punto Pelota se ha convertido en una auténtica máquina de hacer Trending Topics, el programa y los tertulianos son hoy estrellas en el microblog con decenas de miles de seguidores, y la naturaleza de los mensajes ayuda incluso a cambiar la tónica del programa cuando la audiencia expresa sus reacciones a los contenidos o las tertulias que se están emitiendo en tiempo real. Y un elemento fundamental al que todos deberían permanecer atentos: la publicidad también se ha integrado exitosamente dentro del programa y Twitter como demuestran iniciativas como #retowilkinson Bienvenidos a la nueva TV interactiva de verdad.

Pero atención: para gestionar Twitter a los niveles de la TV Social es necesario contar con todo un equipo detrás de las cámaras de personal cualificado, community managers, etc. como ocurre en Punto Pelota con Javi Iglesias y el resto de sus compañeros.[blocktext align=”left”] Punto Pelota se ha convertido en una auténtica máquina de hacer Trending Topics, el programa y los tertulianos son hoy estrellas en el microblog[/blocktext]Javi apunta precisamente a un nuevo perfil profesional de un periodista polivalente que puede desde gestionar exitosamente una web, editar un vídeo o por supuesto salir delante de las cámaras ofreciendo información cuando así se requiere. Aviso para navegantes: el periodista 2.0 necesitará, como no puede ser de otra manera, de una formación 2.0 bastante más completa e innovadora que la que todavía muchas escuelas de periodismo ofrecen hoy en día.

La importancia crucial de Twitter en la nueva TV Social se ha traducido en la aparición de empresas especializadas como Tuitele centradas en analizar las nuevas audiencias sociales y sus interacciones. Los ‘espectadores sociales’ son aquellos que se involucran y comentan, valoran, critican y participan de una u otra manera haciendo uso de las redes y medios sociales con el beneplácito del programa o sin él. El reto por lo tanto es ofrecer programas que generen un mayor engagement y en los que la audiencia social deje de ser un ente pasivo para convertirse en agente activo. Y es que la TV Social la estamos construyendo entre todos.

Y es esta última realidad la que quizás más cueste internalizar a muchos periodistas a la antigua usanza. Ni la opinión ni siquiera la información pueden ya ser monopolizadas por periodistas o medios. Es precisamente de abrirse a esa comunidad social y de integrarla en el día a día de su trabajo gracias a lo que los nuevos periodistas 2.0 podrán no sólo construir su marca personal independientemente de los medios en los que colaboren – y dado el panorama mediático la mayoría como nuestro querido Carles Fité lo tendrán sin duda que hacer para más de uno – sino construir un vínculo sólido con una audiencia a la que deberán respetar y escuchar y con la que sin ninguna duda les beneficiará interactuar. Este y no otro es el Periodismo 2.0. Este y no otro es el periodismo del futuro.

Oscar Del Santo

Oscar Del Santo es profesor de los Máster en Social Media de la Universidad Complutense y de la UNED y del Máster en Periodismo Deportivo de la Escuela Universitaria del Real Madrid