El Rubius, Dulceida, Andrea Compton, Auronplay… son solo algunos de los nombres que nos vienen a la cabeza al hablar de influencers en nuestro país. Son youtubers, bloggers, instagramers que comenzaron de la nada y a día de hoy mueven masas de seguidores. Pero ya no se limitan a sus canales o blogs, la influencia que ejercen ha traspasado filas y ahora colaboran y se asocian con marcas, productos, participan en eventos etc., marcando tendencias y generando una fuerte influencia en su ejército de seguidores en redes sociales.

Las empresas y las agencias de publicidad y marketing lo saben y por ello no dudan en aliarse con ellos y contar con sus servicios, dejando de lado la publicidad más tradicional y apostando por lo que se ha venido conociendo como “marketing de influencers”. Hoy la imagen más recurrente es ver a estos influencers llevando ropa de determinadas marcas en sus fotos de Instagram, haciendo unboxing de productos en sus canales de Youtube, reviews de hoteles en los que se han alojado, o participando en eventos patrocinados. Los consumidores de hoy prefieren fiarse de otros consumidores a los que por otro lado admiran, alejándose de la publicidad  tradicional.  Es por eso, que la labor promocional que realizan hoy los influencers, acercando las marcas a sus seguidores es innegable y está adquiriendo cada vez un peso mayor.

Aunque es evidente que se ha convertido en una tendencia consolidada, también es cierto que el mundo influencer aunque siempre ha existido de la mano de famosos como actores, músicos o artistas, es algo relativamente nuevo tal cual como lo conocemos hoy. En esta era de internet y redes sociales, cualquier persona anónima puede influenciar por el mero hecho de tener la posibilidad de acceso a internet y a una cámara de fotos o vídeo. Eso sí, triunfar ya son palabras mayores.

Entonces, siendo esta una tendencia novedosa ¿existe algún tipo de regulación legal que pueda enmarcar estas relaciones entre los influencers y las empresas que quieren valerse de los primeros como estrategia publicitaria? ¿Los influencers llevan a cabo publicidad encubierta? Lo cierto es que existe un cierto vacío legal al respecto. Por ejemplo, en el caso de Instagram, en España no es ni habitual ni obligatorio marcar las publicaciones con el pertinente #AD o  #ANUNCIO para informar que estamos ante contenido patrocinado. Sin embargo atendiendo a la Ley General de la Publicidad, se desprende que la publicidad en redes sociales, debería regirse de igual modo que la publicidad en el resto de medios, aunque no esté recogido de manera expresa y podría dado el caso denunciarse ante las autoridades competentes.

Precisamente sobre  estas cuestiones ha tratado IAB en su “Guía Legal: Marketing para Influencers” en la que se destaca la importancia de que se regulen de manera adecuada las colaboraciones entre las marcas y los influencers y que se puede consultar aquí.  No hay que olvidar que, hacer las cosas de manera correcta es siempre, curarse en salud y puede evitar muchos problemas en el futuro. Para terminar, os dejamos la genial infografía realizada por Andrés Macario, que basándose en esta guía, recoge de manera simplificada los aspectos legales más relevantes a tener en cuenta en las relaciones contractuales entre influencers y marcas.