Recientemente publicamos en la cuenta de Instagram de Marficom la imagen que ilustra este post. Sin duda, sugiere una interesante reflexión: actualmente, con el uso de las redes sociales, ¿somos más o menos sociables? Sin duda, la idea inicial con la que surgieron es brillante. Y sino, que se lo pregunten a Mark Zuckerberg. Facebook permite a millones de usuarios conectar -y reconectar- con personas de todo el planeta que han conocido en algún momento de su vida y que, sin la red social, muy probablemente no seguirían en contacto. Me incluyo en la lista.

Hace poco encontré un artículo que hablaba de que más de la mitad de los españoles considera que somos menos sociables que hace 5 años. La noticia hace referencia a un estudio realizado por Pernod Ricard en el marco de su nueva campaña global “Be a Convivialist”. Uno de los datos recogidos es que un 53% de los españoles considera que somos menos sociables que hace cinco años. Pero lo que me llamó más la atención fue la conclusión de que las redes sociales son hoy en día una de las causas de este descenso. El dato que respalda esta teoría es que un 49% de los encuestados reconoció que les gustaría ser menos adictos a las redes para pasar más tiempo con sus amigos.

Estamos de acuerdo en que las redes sociales son una herramienta muy útil tanto en nuestra vida personal como profesional, y muy extendida en la sociedad. Y para los que somos profesionales de la comunicación son imprescindibles. Sin embargo, son una arma de doble filo. Y es que en esta vida, ningún exceso es bueno, y el caso que nos ocupa no es una excepción. Tal y como comentaba Albert Solé en su último post, empieza a haber gente que se plantea hacer un ayuno de redes sociales. Y, qué queréis que os diga, no me parece ninguna casualidad.

¿Cuantas veces habéis entrado en un bar y habéis visto una pareja o un grupo de amigos chateando cada uno con su teléfono sin mirarse ni dirigirse la palabra? Yo, personalmente, más de las que me gustaría. ¿Podéis recordar alguna reunión de amigos en las que nadie saque en algún momento el teléfono, sea para enseñar algo, o para compartir algo en redes sociales? Tengo en mente una de mis últimas reuniones familiares, en la que mi primo apareció en el salón con una caja de zapatos y nos ordenó a todos que metiéramos nuestros teléfonos en ella. Nos pareció una buena idea, hasta que quisimos tomar unas fotos. Nos duró poco el compromiso. Desconectar, sin duda, cuesta bastante; y a veces pienso que no somos conscientes del tiempo que invertimos en consultar nuestros teléfonos y redes sociales.

Esta inquietud por empezar a gestionar de manera responsable el uso en redes sociales, y del teléfono en general, no es una novedad. Este último año, los sistemas operativos Android y IOS han introducido en sus actualizaciones funciones para obtener los datos sobre el tiempo que utilizas tu dispositivo y poder configurar límites de tiempo para las apps que quieras gestionar. También hay empresas que han sabido sacarle provecho desarrollando apps para gestionar el uso que hacemos de nuestro smartphone. A continuación mencionaremos algunas:

Freedom. Esta aplicación nos permite programar horarios durante los que queremos que nuestro teléfono deje de emitir cualquier tipo de notificación. También permite restringir el acceso a todas aquellas aplicaciones que consideremos que nos hacen perder más tiempo. La única pega es que sólo está disponible en IOS.

Offtime. es una buena alternativa a Freedom para Android. Permite bloquear accesos durante periodos completos o restringir notificaciones push up. También podemos configurar recordatorios que nos muestren cuánto tiempo llevamos mirando el móvil y hacer un seguimiento del mismo.

Forest: Stay focused. Esta app es ideal para estudiantes. La aplicación tiene como particularidad la alegoría de la productividad representada en forma de árbol, que va creciendo a medida que van pasando las horas sin que miremos el móvil. Cuanto menos consultamos nuestros dispositivos, más crece el árbol. Una manera muy gráfica de ver cómo gastamos un tiempo que podríamos aprovechar para hacer otras cosas. También ofrece gráficos con visión del conjunto de nuestra productividad.

Space. A través de una estructura simple y un diseño bastante atractivo, ofrece un programa personalizado basado en nuestros propios hábitos de uso del teléfono y personalidades para ayudarnos a desconectar del teléfono en nuestro tiempo libre. Es muy Muy similar a la propuesta de Forest, Space nos ayuda a ajustar objetivos a cumplir y establecer los desbloqueos necesarios para ir obteniendo planetas con los que ir formando nuestra propia galaxia de “éxitos”.

Detox Bloqueador de dilación. Una app perfecta para aquellos que no confían en su fuerza de voluntad y buscan una solución radical. Su funcionamiento es sencillo y muy drástico: una vez que activamos la aplicación por un período concreto, el teléfono se bloquea por completo, quedando completamente inoperativo, incluso si lo reiniciamos.

No hay una solución ideal, pero estas aplicaciones ofrecen la posibilidad de tomarse un descanso de las redes y disfrutar de nuestras relaciones en modo 100% analógico. Y vosotros, ¿cómo gestionáis vuestro tiempo en redes sociales? Nos lo podéis contar dejando un comentario.