[dropcaps]»- También, Sancho, no has de mezclar en tus pláticas la muchedumbre de refranes que sueles; que puesto que los refranes son sentencias breves, muchas veces los traes tan por los cabellos, que más parecen disparates que sentencias. – Eso Dios lo puede remediar -respondió Sancho-; porque sé más refranes que un libro, y viénenseme tantos juntos a la boca cuando hablo, que riñen por salir unos con otros; pero la lengua va arrojando los primeros que encuentra, aunque no vengan a pelo. Mas yo tendré cuenta de aquí adelante de decir los que convengan a la gravedad de mi cargo; que en casa llena presto se guisa la cena; y quien destaja no baraja; y a buen salvo está el que repica; y el dar y tener, seso ha menester.
– ¡Eso sí, Sancho! -dijo don Quijote-. ¡Encaja, ensarta, enhila refranes; que nadie te va a la mano! ¡Castígame mi madre y yo trómpogelas!. Estoyte diciendo que excuses refranes y en un instante has echado aquí una letanía dellos, que así cuadran con lo que vamos tratando, como por los cerros de Úbeda. Mira, Sancho, no te digo yo que parece mal un refrán traído a propósito; pero cargar y ensartar refranes a troche y moche, hace la plática desmayada y baja.
  Miguel de Cervantes Saavedra, en El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha II, Capítulo XLIII [/dropcaps]

Un consejo sabio de Don Quijote a Sancho que podemos aplicar a todo CM que se tercie, ya sea en empresa o a nivel particular. Las redes sociales tienen el peligro de ser un cajón de sastre de todos nuestros pensamientos. Una metralleta de mensajes.

[textmarker color=»C24000″ type=»text color»]-[/textmarker] Debemos [textmarker color=»C24000″ type=»text color»]aprender a dosificar[/textmarker] nuestros mensajes, no podemos abusar los días inspirados y dejar huérfano nuestro TimeLine al día siguiente.

[textmarker color=»C24000″ type=»text color»]-[/textmarker] Dejar el calzador de lado y [textmarker color=»C24000″ type=»text color»]subir mensajes acordes a la historia[/textmarker] que cuenta nuestro perfil.

[textmarker color=»C24000″ type=»text color»]- [/textmarker]Si queremos ser relevantes dentro de nuestra comunidad debemos[textmarker color=»C24000″ type=»text color»] escribir en el momento que suceden las cosas[/textmarker]. Nuestros lectores deben leernos cuando buscan las noticias.

[textmarker color=»C24000″ type=»text color»]-[/textmarker] Si lanzamos mensajes a la comunidad deben tener [textmarker color=»C24000″ type=»text color»]sentido y contenido[/textmarker].

Existen pocas alegrías más sinceras como cuando un guionista ve que sus escritos funcionan delante del público. Nadie le asegura que aquella frase ingeniosa en su cabeza llegue a funcionar una vez plasmada en la televisión, teatro, radio,… imagínate si la creatividad o información está limitada a 140 caracteres, todo se complica.

[dropcaps]»- No más refranes, Sancho -dijo Don Quijote-, pues cualquiera de los que has dicho basta para dar a entender tu pensamiento; y muchas veces te he aconsejado que no seas tan pródigo de refranes y que te vayas a la mano en decirlos; pero paréceme que es predicar en desierto, y «castígame mi madre y yo trómpogelas». – Paréceme -respondió Sancho- que vuesa merced es como lo que dicen: «Dijo la sartén a la caldera: Quítate allá ojinegra». Estáme reprehendiendo que no diga yo refranes, y ensártalos vuesa merced de dos en dos. – Mira, Sancho- respondió Don Quijote-: yo traigo los refranes a propósito y vienen cuando los digo como anillo en el dedo; pero tráeslos tú tan por los cabellos, que los arrastras y no los guías; y si no me acuerdo mal, otra vez te he dicho que los refranes son sentencias breves, sacadas de la experiencia y especulación de nuestros antiguos sabios; y el refrán que no viene a propósito antes es disparate que sentencia.”  Miguel de Cervantes Saavedra, en El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha II, Capítulo LXVII [/dropcaps]