Si lanzásemos la pregunta al aire, estamos seguros de que muchos contestaríamos que no imaginamos nuestro día a día sin Whatssap. Es cierto que vivimos conectados a internet y a las tecnologías, incluso que esta afirmación es preocupante. Pero también es cierto, que hay herramientas que nos han hecho la vida y sobre todo la comunicación, más fácil. Hoy Whattsap lo utilizamos para todo y tenemos su uso tan interiorizado, que quizás ni nos hayamos parado a pensar si aquí todo vale. Por eso hoy abrimos la caja de Pandora ¿qué pasa si compartimos una captura de pantalla de una conversación de Whatssap?, ¿se puede hacer?, ¿tiene repercusiones legales?

Sabemos que no es la primera vez ni la última que charlando con alguien en Whatssap, hemos recibido un pantallazo de una conversación ajena e incluso puede que nosotros mismos a su vez, hayamos reenviado la captura de nuevo. Quizás no le demos mayor importancia, más allá del mero morbo o cotilleo. Pero si lo pensamos detenidamente, lo que tenemos entre manos es una conversación privada en la que lo más probable es que una de las partes, o ambas quieren que se mantenga de este modo. En internet, la información se propaga como la pólvora y cuando hay información comprometida de por medio, más aún.

Ante estas situaciones, cabe preguntarnos: ¿es delito compartir una captura de pantalla de una conversación de Whattsap?, ¿hay límites?, ¿cuáles son?, ¿se ve vulnerado nuestro derecho a la intimidad y el honor?

 

Para que compartir un pantallazo de una conversación de Whatssap pueda ser considerado delito, será determinante si el que difundió la imagen formó parte activa o no de la conversación. Es decir, si lo que compartimos es una captura de pantalla de una conversación en la que nosotros hemos participando, esto no supondrá un problema. Esta actuación será legal, incluso si no contamos con el consentimiento o autorización expresa de la otra parte implicada en la conversación. No obstante, esto tiene unos límites. Si el contenido de la conversación compartida atenta contra el derecho al honor y la intimidad de la otra persona, ahí sí, estaríamos en problemas, ya que estos son delitos tipificados en el Código Penal.

Y ¿qué sucede si lo que compartimos es una captura de conversación en la que no hemos participado?  Si damos difusión a un pantallazo de una conversación ajena, significa que previamente hemos recibido esta conversación de alguien. Aún siendo así, si compartimos la conversación posteriormente, estamos cometiendo un delito. En este caso estaríamos ante un delito de descubrimiento y revelación de secretos, que también se encuentra recogido en nuestro Código Penal. Las penas ante estos delitos podrán  ser consideradas más o menos graves, en función de factores como si la conversación sólo se mostró a un tercero, o si en cambio se colgó en internet y se difundió en redes sociales.

¿Qué podemos hacer si vemos vulnerados nuestros derechos por este motivo? En la propia web de Whatssap, la compañía nos aconseja que seamos cautelosos con el contenido que compartimos, porque aunque esté encriptado para ellos, los terceros que lo reciben si pueden compartirlo. No obstante,  si nos vemos envueltos en una situación de este tipo, no debemos tener miedo a emprender acciones judiciales para que nuestros derechos no queden desprotegidos.

Con estas líneas, en MarfiCom  hoy hemos querido invitaros a la reflexión. Disfrutemos de Whatssap, de las fotos de nuestra tía en el Caribe, de los grupos que nunca callan o el amigo que nunca contesta, del doble tick y la hora de conexión….  pero hagámoslo con inteligencia, con conocimiento de causa y sobre todo ¡no hagamos nada que a nosotros no nos gustaría que nos hicieran!