[dropcaps]Parece que [textmarker color=»C24000″ type=»text color»]las redes sociales se han transformado en jueces y aplicadores de la ley[/textmarker]. Cada vez veo más ejemplos que confirman que a las autoridades y personas de a pie les importa más no aparecer en las redes sociales cometiendo ilegalidades o ensuciando su reputación online que la propia ley.[/dropcaps]

[textmarker color=»C24000″ type=»text color»]Esto comporta peligro[/textmarker]. El anonimato y la fragilidad de algunas líneas que se sobrepasan pueden llevar a la acusación de personas inocentes o de linchamientos injustificados. Un ejemplo reciente son las amenazas de muerte que ha recibido el jugador Zuñiga de la selección holandesa por lesionar a la estrella del combinado brasileño, Neymar.

En otros casos, [textmarker color=»C24000″ type=»text color»]gracias a las redes sociales se ha puesto fin a prácticas totalmente intolerables[/textmarker] que hasta ahora “nadie” sabía de su existencia. Han tenido que correr por la redes sociales imágenes sobre práctica sexual en bares de Mallorca para que las autoridades de las islas hicieran una campaña para frenar el turismo desmadrado. O imágenes de los San Fermines, donde chicas son manoseadas por “bárbaros». Después de circular miles de vídeos el año pasado por las redes y medios de comunicación, este año por fin se pone freno.

[textmarker color=»C24000″ type=»text color»]Las redes sociales son potenciadores de opinión[/textmarker], tanto las buenas como las malas. La comodidad del sofá donde escribimos en ellas nos hace ser más “valientes” para juzgar ciertos actos. No nos paramos a pensar. Nos creemos tener la batuta de ofrecer clemencia o insultar en pocos segundos.

Otro de los aspectos que debemos tener siempre en cuenta es la permanencia PARA SIEMPRE de todo aquello que escribimos, [textmarker color=»C24000″ type=»text color»]somos esclavos de nuestras palabras y ya no se las lleva el viento[/textmarker]. Pensar en las consecuencias de todo aquello que publicamos es esencial para cuentas con miles de followers. Un comentario en un día malo y sin mucho autofiltro puede desencadenar en una pérdida de reputación online y, en ocasiones, tu carrera impoluta de años y años llevada al traste.

[textmarker color=»C24000″ type=»text color»]Las redes sociales no son un juego[/textmarker], cada movimiento que hacemos en ellas es permanente y merece un respeto. [textmarker color=»C24000″ type=»text color»]Estamos creando una imagen en el mundo virtual y ganando una reputación[/textmarker] que puede afectar a nuestro offline. Las redes sociales son el avance comunicativo más importante y potente que ha existido. Por ello debemos tratarlo como tal e interiorizar qué es y cómo hay que manejarlo.