¿Sirven de algo las notas de prensa? La respuesta para mí es que , aunque a veces no lo parezca. A los periodistas recibimos tantas al cabo del día, que les cogemos un poco de manía, no lo voy a negar. Se nos llenan los buzones de entrada del correo electrónico de un montón de notas que acumulamos sin abrir, y que cuando el servidor nos dice que está a punto de reventar, las eliminamos sin piedad. Solo aquellas que han conseguido destacar tienen el premio de ser leídas, y a partir de aquí, suerte. Pero ojo, que cuando los gabinetes de prensa saben que tienen que llamar la atención con el asunto del correo para ser leídas, se corre el riesgo del clickbaiting. Sí, también existe el clickbaiting en las notas de prensa, que no sé que es peor. En un artículo de hace unos meses ya hablé del clickbaiting de los medios digitales, y algunas notas de prensa usan técnicas similares.

Una vez la nota de prensa ha pasado el primer filtro, el del asunto del mail, toca pasar el del contenido. La duda es:

  1. Contenido escueto pero bien explicado para que los periodistas llamemos pidiendo más información y poder hablar con algún responsable para tener declaraciones.
  2. Contenido extenso incluyendo las declaraciones ya escritas (o los cortes de voz o de vídeo para los medios audiovisuales).

Admito que a mí, como periodista que elabora contenidos, no me gustan las notas de prensa largas que me dan toda la información masticada. A mí me gusta hacer las cosas por mi mismo, decidir yo qué es importante y qué no, y hacer yo las preguntas. Pero a la vez también sé que no vivo en un mundo ideal, que seria este, y que los periodistas muchas veces vamos de culo –con perdón– y si a veces nos facilitan el trabajo, lo agradecemos.

Por este motivo, hacer buenas notas de prensa, bien escritas y con criterios periodísticos –esto es muy importante–, pueden tener más facilidad de hacerse un hueco en los medios de comunicación. Mi consejo sería:

  1. Enviar una nota de prensa pensando que el periodista nos llamará para ampliar la información. Tenerla preparada, así como tener disponible –lo más rápido posible– a un responsable para atenderle por teléfono o en persona. Y estar dispuesto a que vengan a hacer fotos y/o gravar en vídeo.
  2. Pero a la vez, enviar la nota con declaraciones transcritas (para la prensa escrita), con audio (para la radio) y en vídeo (para la televisión), y con fotos de calidad (fijarse en la resolución).
  3. Y pensando en la prensa escrita, si el texto de la nota está bien escrito, según qué medios locales o regionales, igual lo publican tal cual.

Las notas de prensa se tendrían que hacer pensando siempre en el punto uno, pero si se añaden los puntos dos y tres, tendrán más opciones de éxito. No hay nada peor que recibir una nota de prensa, encontrarla interesante, llamar para hablar con el director de la empresa, y que te digan que no se puede poner y que ya tenemos declaraciones suyas en la nota. Si esto pasa, seguramente no saldréis en ese medio.