No cabe duda que el mundo está cambiando y sobre todo en la comunicación hay que estar al día del 2.0 y de las redes sociales. Es evidente que cualquier marca o negocio debe estar online y tener su correspondiente página web. Parece imprescindible tener un buen posicionamiento en Google porque la tendencia de los usuarios es consultar a este buscador para solucionar cualquier tipo de duda o problema.

Qué os voy a decir ya que no sepáis a estas alturas sobre la importancia de apostar por las nuevas tecnologías. Y más siendo uno de los creadores de esta empresa de comunicación online. Pero hoy voy a romper una lanza por todo lo contrario: por el offline.

Y lo pensaba esta misma tarde cuando consultaba mi libreta y tachaba con un bolígrafo de toda la vida una de las muchas tareas que tenía pendientes. Y he notado que esa satisfacción solo se puede tener offline, online no es lo mismo.

Para empezar os diré uno de los mejores consejos que me han dado nunca: apuntarme en una libreta todo lo que tenga que hacer, la famosa “To Do List”. Separando lo profesional de lo personal y destacando con rotulador fluorescente la urgencia de cada tarea. Y una vez realizada la tarea, tacharla con toda la satisfacción del mundo.

Soy consciente que hay múltiples aplicaciones que hacen online esta misma función pero el momento de tachar la tarea realizada no es lo mismo con el boli que pulsando una pantalla con el dedo. Y aquí radica la diferencia, en que el online es básico e imprescindible pero necesita convivir con el offline.

 

Ejemplos de comunicación Offline

El ejemplo de la libreta se debe extrapolar a muchos otros aspectos. Y ese es el secreto para que nuestra marca o empresa se adapte a la perfección en estos tiempos modernos: buscar el equilibrio entre el online y el offline. Y da igual que nuestro negocio no tenga sede física, como podría ser esta propia empresa llamada MarfiCom, pero en pequeños detalles podemos conseguir empatizar con nuestros usuarios y clientes.

– No perdamos las tarjetas de visita, a pesar de que hoy en día se apuntan todos los contactos en el móvil. Pero una tarjeta dice mucho de una persona. Incluso hay aplicaciones que escanean la tarjeta y automáticamente te guardan los contactos.

– Se acercan las Navidades, no hagamos un mail común para todos. ¿Por qué no enviar una tarjeta como las de toda la vida? ¿Y si además lo hacemos con Unicef y encima participamos en una causa humanitaria?

– Está muy bien tener reuniones por videoconferencia, pero hay que intentar conocerse personalmente. Tomar una cerveza, darse la mano. No perdamos las relaciones humanas porque es la mejor manera de empatizar empresas con clientes.

– Si tenemos un local, debemos utilizar una red social como FourSquare para atraer a nuestros clientes con alguna oferta o promoción en caso de que hagan check in en él.

Estos son solo algunos de los muchos detalles que podemos hacer pero seguro que se os ocurren muchos más para que vuestro negocio online conviva con el offline. Para que no todo sea superficial.

Porque el mundo, por mucho que nos empeñemos seguirá siendo real. Y solo viviendo en la realidad conseguiremos el éxito.